PABLo porTELA 17/12/2011
Gladiador, de pies a cabeza
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ignacio.juliano@superhandball.com.ar
La reciente vuelta olímpica con River, el tercer puesto en el Panamericano de clubes y el Nacional. El Mundial de Suecia, los partidos con Francia y la medalla de oro en Guadalajara. Un año para ponerlo en un cuadro. Un año inolvidable, contado por él mismo.
“La verdad que fue un 2011 deportivamente tremendo y perfecto para mí. Este mismo año fue el Mundial y ahora que me pongo a pensar, quedó como allá a lo lejos. También fue lo de Guadalajara y los partidos acá con Francia, que fueron tremendos en el Luna Park. Este año fue increíble. Además, el lunes lo cerré con el premio al deportista del año en River, que se reparte entre los deportes amateur. Fue un gran año en el que pasó de todo. Para mí y para el handball nacional, que despegó de una forma que nunca había pasado”, reflexiona un Pablo Portela flamante campeón del Súper-4.
Con el honor de haber sumado el 71⁰ título oficial del club, hoy mira hacia el futuro con un puñado de opciones en la cabeza: subir aún más la vara con River y volver a hacer historia con la celeste y blanca.
Empieza contenido y luego se suelta. De a poco aparece ese Gladiador contundente y categórico como el que se ve dentro del 40x20. “Con River salimos campeones del Nacional de clubes, que es el torneo más importante y que clasifica para el Panamericano de Brasil. A principio de año fuimos a jugar el Panamericano, le ganamos a Metodista y salimos terceros. Contra Ward jugamos tres veces en el año y ganamos dos. Nos quedamos con la última final, así que me parece que somos los mejores”, asegura sin pelos en la lengua y respaldándose en resultados.
SH - No sólo le ganaron al actual bicampeón metropolitano, sino que también con un desenlace de película dando vuelta el partido en el último minuto. ¿Es un torneo con gustito especial por estos condimentos?
PP - Sí, porque es el último torneo. Están los cuatro mejores equipos. Y aparte, la verdad que el torneo estuvo muy bien organizado, se le dio mucha importancia en los medios, en internet, en todos lados. Siempre es lindo ganar un torneo así con tanta gente alentando, con la hinchada y con el marco que había. Y justo con el Ward, que en los últimos años se transformó en clásico.
SH -¿Cuál fue el punto de quiebre para quedarse con el partido??
PP - En todo el campeonato estuvimos muy bien en defensa, con mucho orden en ataque y bien de la cabeza. La verdad que en ningún momento perdimos la concentración y el foco del juego. Tuvimos mucho orden, mucha actitud y estuvimos muy bien en defensa, que fue la clave.
SH -¿Por qué River no consiguió la misma regularidad que Ward en los torneos Apertura y Clausura?
PP - Creo que nos gusta más estar juntos. A veces durante el año nos dispersamos un poco porque hay muchos chicos que entrenamos con la Selección. Y bueno, la verdad que no tenemos tiempo para entrenar todos juntos. En el Nacional también se dio que, cuando tenemos un campeonato corto y estamos todos juntos, todos metidos y con un partido atrás del otro, somos un equipo más fuerte de la cabeza, más fuerte físicamente y anímicamente como para ganar estos campeonatos cortitos.
SH -Pasemos a la Selección. ¿Cómo ves al grupo de cara a Londres, de cara al primer Juego Olímpico para la historia del handball argentino?
PP - La verdad que estamos ansiosos y un poco nerviosos, porque esto es algo totalmente nuevo para nosotros. Nunca el handball estuvo ahí, así que no tenemos referencia de nada. La única referencia que tenemos es de la gente que nos cuenta que estuvo en algún Juego Olímpico. Pero creo que son cosas que hay que vivir para sentir y saber que pasa realmente.
Infla el pecho y se ilusiona. Hace una pausa, respira y piensa. “Y bueno, el objetivo nuestro es hacer lo mejor posible sabiendo que le podemos ganar a cualquiera. Buscamos pasar de ronda y creo que aspiramos a estar entre los ocho primeros. Siempre si se puede un poco más, vamos a intentarlo. Pero ahí estaríamos bien”.
No hace falta verle el rostro. Desde el otro lado del teléfono se percibe ese sentimiento que le corre por las venas. Como si cerrase los ojos y ya se viese en Londres con la celeste y blanca.
SH -Los resultados que obtuvieron los hizo lograr una explosión mediática importante, mucha gente empezó a hablar de handball. Esa gente, que quizás no conozca tanto del deporte, va a esperar un nuevo batacazo en Londres. ¿Se sienten presionados en tener que hacer sí o sí un buen papel para no echar a perder lo que se generó?
PP - Y acá en Argentina es así. Ahora ya ganamos y se piensa que vamos a ganar siempre. Pero bueno, esto es un proceso que viene largo y esperemos que sea con resultados. Acá, si nos va bien vamos a seguir estando en los medios, va a haber notas y vamos a estar en la tele. En cuanto nos vaya mal va a desaparecer todo. Pero nosotros trabajamos para seguir estando ahí arriba.
SH -Dejando de lado lo que se viene y ya incluyendo a tu hermano Adrián. Para SuperHandball: ¿Cuál es el secreto de los Portela? Gritos y puños en alto en cada jugada. Esa defensa recia y rigurosa ya es todo un sello en el handball metropolitano.
PP - Supongo que viene de la sangre, de la familia. Nuestro papá, Jorge, siempre nos dice que juguemos con el corazón. Nosotros jugamos de esa forma. Dejamos todo en la cancha. Jugamos con el corazón y con la cabeza bien fría.
SH -Pablo, felicitaciones por todo lo logrado. Excelente año, así que el 31 brindá con el mismo champagne y en el mismo lugar.
PP - Sí, sí. Vamos a cerrar un año tremendo. La verdad que este 2011 fue un año de despegue para el handball y espero que para el año que viene, ya con los Juegos Olímpicos, sigamos así.


