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Crisis PATHF-IHF 22/1/2018

La bomba que fracturó a América

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Román Bravo

El estallido fue fuerte. Contundente. Golpeó duro al continente y al mundo del handball. La decisión de la IHF de dividir la PATHF en dos es el tema del verano. Es una novela que se va transformando en película de terror, capaz de asustar a todos, incluidos pesos pesados del deporte. Nadie sabe cómo terminará. La Panamericana apelará al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS, por sus siglas en inglés), el único organismo que puede darle una mano. Pedirá que se vuelva para atrás una polémica, una autoritaria e invasiva decisión, pero que está tomada, oficialmente, por un montón de fallos que el ente más importante del balonmano mundial observa sobre la federación americana. Pero ¿cuál es la realidad? ¿Solamente es eso? ¿Es deportivo el tema? ¿Es político? ¿O acaso hay algo personal?

Suena incompleto el discurso de “queremos mejorar el handball del continente”. No porque no sea bueno optimizar el nivel y la calidad del deporte, que se entienda bien. Eso debe ser el objetivo principal, está claro. Lo que hace ruido acá es el ataque del número uno mundial a una institución que hasta hace poco tenía bajo su ala. La sensación en el ambiente es que una relación estrecha se rompió. Que dos pesos políticos fuertes, antes unidos, ahora están en un claro cortocircuito, más allá de que las razones que la IHF detalla para cambiar la historia puedan ser ciertas.

Investigamos. Llamamos. Hablamos. Con gente de Argentina, con dirigentes de Sudamérica, Centroamérica y el Caribe, con colegas europeos y de Norteamérica y con diferentes voces que tienen algo para decir. Por pedido expreso de ellos, guardaremos sus nombres. Pero nos entregan cosas interesantes para quizás entender mejor este conflicto.

Aquí hay dos caminos para analizar. El oficial, el que la IHF ha dado a conocer. Y el otro, el que muchos piensan, debaten y comentan en privado. Comencemos.

La IHF quiere optimizar el deporte en una región que, desde hace años, es dominada por los mismos países. Más allá de que manifiesta estar convencido de que la estructura de la PATHF es deficiente, Moustafa “necesita” que los equipos del norte entren a la pelea, que lleguen a mundiales y puedan luchar por títulos continentales. Sobre todo, un país. “Está claro que la IHF busca potenciar a los Estados Unidos. Creo que le vendría bien al balonmano continental que todo se reparta y que USA entre bien de lleno en escena. El tema aquí es la forma de cómo lo está llevando a cabo. Me da la sensación de que muchos países del continente votaron en contra de la separación en las diferentes Asambleas más para contradecir el accionar autoritario de la IHF que por estar en contra de la división en sí. Con otro diálogo entre las dos federaciones, varios de los que hoy votaron NO cambiarían su decisión”, nos aseguró un importante periodista de uno de los países del norte. 

Está claro que el balonmano de América siempre tiene en la cima a nombres que se repiten. Desde hace unos años, Argentina, Brasil y Chile están en el podio. Uruguay, a veces. Entonces, con ese dato irrefutable en la mano, se entendería que la IHF quiera dividir y dar más juego al resto del continente ¿Pero realmente es eso lo que le interesa a Moustafa? “Existe un fuerte rumor de que el Comité Olímpico Internacional piensa que si el balonmano no se transforma en un deporte con mayor participación de ‘todo el mundo’, si sigue siendo igual de “europeo”, corre riesgo de desaparecer en los Juegos Olímpicos a mediano plazo”, reafirmó nuestro colega del norte. 

Con esta lógica, podemos pensar el porqué del crecimiento del beach handball. Un deporte más abarcativo, donde compiten fuertemente africanos con asiáticos, europeos con americanos en ambas ramas. De hecho, Buenos Aires 2018, los Juegos Olímpicos de la Juventud, tendrán a esta disciplina dentro de su cronograma. No nos extrañe que en pocos años el beach handball esté presente en los Juegos Olímpicos.

Ante ese panorama, la IHF buscaría como sea que más países empiecen a entrar en el mapa del handball mundial. Allí apunta su edil y critica la poca cantidad de naciones que participan de los torneos, teniendo la IHF afiliados a 40 países, la falta de estructura para hacer crecer a los países en vía de desarrollo y hasta la escasez de personal que hable inglés en la PATHF, dificultad importante a la hora de comunicar decisiones o mantener diálogos abiertos. La IHF, mediante un fuerte comunicado, comentó que “con nuestra nueva propuesta, por ejemplo, al menos 25 equipos nacionales jugarán partidos de clasificación para el Campeonato Mundial Juvenil Femenino IHF, mientras que sólo 7 equipos jugaron en la última clasificación con la actual organización de la PATHF”.

Es una falacia total decir que el handball en la región no ha crecido. Brasil fue campeón del mundo. Si quitamos a Europa, ¿alguien puede negar que nuestras selecciones seguramente harían podio mundial en torneos de diferentes categorías, jugando contra África, Asia y Oceanía?”, afirmó en redes sociales Fernando Capurro, entrenador de la selección argentina junior y miembro de la Comisión de Metodología y entrenamiento de la PATHF. “El intento de desguace de nuestra federación es un ataque directo contra el conjunto de nuestro deporte y, en definitiva, contra nuestros atletas. Sin duda, Moustafa busca destruir el handball en América” afirmaba la PATHF en su comunicado.

Pero en América no son todas voces a favor de la actual conducción de la PATHF: "Puede ser que ustedes en Argentina vean algo más de apoyo, pero aquí se ve poco y nada. Y yo no sé si le han dado dinero o no a nuestra federación, pero a nosotros, los que jugamos y estamos en el campo, absolutamente nada. Es más, sé que los jugadores que fueron de mi país al Panamericano de Buenos Aires debieron pagar todo el viaje. En base a eso, ¿dónde está el apoyo de la PATHF a los países emergentes?", comentaba uno de los integrantes de una selección que disputó el torneo de Tecnópolis en 2016, quien además se pregunta cuáles fueron los torneos que se organizaron para promocionar el deporte en los países emergentes.

Ahora bien, esa es la parte oficial. Mejorar el nivel y la participación del handball en tierras americanas. La IHF hará todo lo posible para lograrlo y por eso divide a la PATHF en dos, para que el norte (Estados Unidos propiamente dicho) tenga más oportunidades. Pero vamos a lo extra oficial, a lo que también se hace sonar fuerte en el mundillo del 40 x 20. Otra mirada del conflicto.

Moutafa ve a Moccia como parte de un grupo de poderosos dirigentes que quieren llegar a lo más alto de la IHF. Ambos fueron compinches en el pasado, pero pasaron de ser aliados para que el egipcio llegue y se mantenga en el poder a esta ofensiva por parte de Moustafa, dudando de cómo se usa el dinero en la PATHF. Un claro golpe a la honestidad del argentino. Aunque en su comunicado la IHF deja en claro que no tiene nada contra Moccia (“la IHF investigó el movimiento de desarrollo del balonmano desde un punto de vista deportivo, administrativo, financiero y, lo más importante, legal. La IHF no está en contra de una persona o entidad al tomar cualquier decisión, ya que el desarrollo del balonmano es el objetivo principal), está claro que acá hay algo más. Las voces, en este aspecto, son muchísimas.

“Lo ven como un rival, como un político que ha crecido mucho y que en un futuro puede ocupar cargos importantes de la IHF. Le preguntan qué ha hecho con el millón de dólares, y ese millón está balanceado, demostrado en sus gastos y aprobado por todos nosotros. Van a tener que demostrar por qué sospechan de Mario. Moustafa no quiere que nadie crezca”, aseguró el presidente de una de las federaciones de Centroamérica, buen conocedor de los fondos de la entidad. “Divide y reinarás. Panamérica vota en bloque, tiene mucho poder y Moccia, en algún punto, representa esos 30 votos. Moustafa no puede dominar el continente y por eso quiere dividirlo. Es una clara disputa política entre ambos”, nos comentó otro de los presidentes que conforman la PATHF, en este caso de un país sudamericano.

Pero claro, desde Europa lo ven algo más avanzado. “Moccia tiene buena relación con dirigentes españoles. Hay un rumor que dice que él es uno de los nombres fuertes que conforman un grupo de directivos que quieren llegar a la IHF. Moustafa está oliendo que por ahí van los tiros y empieza a deshacerse de ellos. Ya lo hizo con Miguel Roca, quien de forma inentendible pasó de ser vicepresidente de la IHF a no serlo en 5 minutos. Ahora busca desprestigiar a Moccia”, comenta un periodista español.

Y es cierto que el presidente de la CAH tiene una gran relación con Paco Blázquez, máximo responsable de la Real Federación Española de Balonmano, y con Miguel Roca. “Es increíble lo que pasó con Roca, que terminó perdiendo una elección que había ganado. Fueron tristes también los enfrentamientos con Moccia. Es todo lo que no queremos de nuestro balonmano. Soy amigo de Mario, considero América como un continente hermano, seguiremos trabajando juntos en lo que haga falta. Hay que seguir luchando todos juntos”, explicaba Blázquez en Handball de Primera en noviembre pasado tras un Congreso de la IHF que fue caótico.

“Quiero entender que son todos intereses deportivos, lo que hay detrás de esto. Quiero entender que vamos todos por los intereses de potenciar al balonmano. Hay mucha crispación, debemos tener diálogo y trabajar todos juntos. Las cosas hechas por orden y mando no son buenas”, analizaba Blázquez “¿En serio alguien puede creer que porque no invitaron a un representante de la IHF se puede intentar dividir una Federación Continental?", expresó Capurro.

También es cierto que la PATHF se equivocó y le dio lugar a la IHF a la suspensión. El hecho de no invitar a un representante de la federación internacional a la Asamblea de Bogotá es motivo, según el artículo 10.2 del estatuto de la IHF, de llevar a cabo esa sanción. El mismo Moccia lo reconoce en una nota al diario Clarín“Nosotros hicimos un congreso extraordinario para evaluar la moción de dividir América, que el mismo presidente había presentado. Lo hicimos de acuerdo con nuestros estatutos y como se iba a tratar un tema específico del continente, omitimos la invitación a la IHF. Pero hasta mandamos luego una carta pidiendo perdón por la omisión. En ese mismo artículo, se establece que, si no se realiza la invitación, la IHF puede suspender a la continental de toda actividad. Y creo que eso se magnificó para justificar la suspensión". A buen entendedor, pocas palabras. La IHF vio el hueco y entró. La PATHF pecó de soberbia. O de falta de tacto.

“Está claro que además de la necesidad de meter a USA en la pelea fuerte del deporte mundial, cosa que debe ser cierta porque es un negocio, hay una disputa personal de poderes. Plantear una duda sobre el uso de un millón de dólares es duro, aunque la PATHF diga que la misma IHF tiene los balances de esas cuentas. Es un acto para desprestigiar. Claramente, si Moccia quiso escalar junto a un grupo por un puesto importante en la IHF Moustafa lo bajó”, comentó otro periodista español.

El presidente de la IHF le apuntó a la línea de flotación de la PATHF, señalando a su presidente. Tocó el tema de los fondos utilizados. Se cuestiona sobre qué torneos organizó la institución que preside Moccia para desarrollar el deporte en lugares no tan competitivos. Contestó a eso Carlos Ferrea, el tesorero de la Panamericana, en Clarín. “Ese millón de dólares, que entró hace unos años directamente a la PATHF desde la empresa Qatar Airways por un contrato de patrocinio, se usó en parte para saldar una deuda de 200 mil dólares que teníamos con la IHF por un préstamo. El resto se utilizó para garantizar la realización de torneos continentales de las tres categorías que tenemos -juveniles, juniors y mayores- y para organizar cursos de capacitación para técnicos y árbitros y las reuniones anuales del Comité Ejecutivo. Todos esos gastos fueron rendidos en cada Congreso de fin de año y los balances y documentos se presentaron ante la IHF y ante Moustafa”.

Está claro que la IHF desconfía de que se hayan organizado torneos que tengan que ver estrictamente con elevar el nivel de países emergentes, como por ejemplo sí lo es el IHF Thopy, evento que lleva a cabo la Federación Internacional y en el que participan equipos no tan desarrollados. Los sudamericanos de segundo orden y los centroamericanos siempre dicen presente en esos campeonatos. Cuando la IHF habla de que invirtió 3,5 millones de dólares en la región y no se vieron resultados se refiere a que el continente sólo “anda bien” en un lado. Del sur. 

“Hay que ver ahora quién sale a apoyar a Moccia ante semejante problema. Una cosa es que te digan que te van a dividir el continente en dos y otra diferente es que pongan en duda tu honestidad. A ver si algún líder mundial sale públicamente a darle apoyo al presidente de la PATHF. Todos le tienen mucho miedo a Moustafa. No es fácil el tema”, nos aseguró el periodista español, dudando sobre si ahora el número 1 de España tendría las mismas declaraciones de meses pasados.

En esta problemática existen algunas cosas claras. La IHF está cometiendo un atropello a la democracia dividiendo el continente handbolero. Los países de América votaron NO a la fractura, pero al parecer no tienen mucha fuerza ante los intereses de Moustafa. También es cierto que la PATHF ha cometido muchos errores, ha creído que tenía la vaca atada. Pasar por alto los estatutos, dándole lugar a que la IHF, seguramente agrandando la situación, pueda entrar a la Panamericana amparado por la ley habla de no ser conscientes de las consecuencias, sobre todo ya alertados de las intenciones del número 1.

También es visible que darles más lugar a los países del norte, sobre todo a los Estados Unidos, puede ser bueno para el crecimiento del handball. Una potencia económica de tal tamaño, con importancia real en el deporte continental e internacional, puede ser un gran golpe de efecto para el mundo handbolero. Y para finalizar, a nadie le caben dudas de que esto huele mucho a pelea entre Moustafa y Moccia. Puja de poderes, deseos de seguir creciendo o de mantenerse en lo más alto. En el medio, queda un continente, que ahora serán dos. La bomba IHF fracturó América.

Foto: Santiago Russo/Confederación Argentina de Handball

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