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SUPER-4 LHD 6/3/2016

Todos los premios, todos

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Ferro lo hizo de vuelta. Desplegando un balonmano ordenado e inteligente, con una idea táctica y un rendimiento grupal que fue siempre por encima de sus individualidades, el equipo de Gustavo Sciglitano ganó el único título que le faltaba en su palmarés, conviertiéndose en el segundo conjunto en la historia reciente del balonmano femenino en obtener todos los campeonatos disputados (Apertura, Clausura, Nacional y Super4).

A la cuádruple corona hay que sumarle la Copa Femebal, por lo que las chicas de Caballito coronaron la temporada 2015 con cinco sobre cinco (la anterior marca era de Cideco, que en 2007 ganó los 4 títulos que hubo en juego). 

Ferro fue de menos a más. A pesar del excelente planteo hecho por Estudiantes y de las tempranisimas exclusiones de Florencia Ponce de León, sería el verdolaga el que tomaría las riendas del partido cuando promediaba la primera mitad. Fundamental aporte de Victroria Crivelli, que cuando se deshacía de su marca personal, dañaba y mucho.

El Pincha, con Manuela Pizzo generando dos minutos, asistiendo a la pivote Campigli, de enorme e incansable despliegue, ponia en aprietos al multicampeón. Sin embargo, la reacción no tardaría en llegar. Con Victoria Crivelli anulada con una mixta, era Paula Mosciaro la encargada de generar el desequilibrio. Llegaban además las primeras corridas de Luciana Salvadó y esa luz de ventaja en el tablero.

Estudiantes era una máquina de batallar. Con un rocoso 6-0 en defensa, con una Cáceres de buen porcentaje bajo los 3 palos y con Macarena Piccinini agregándole velocidad al posicional e incluso, generando lanzamientos desde el extremo izquierdo con doble salteos, las de Orqueda se mantenían en partido. Campigli salía del pivote para hacerse cargo en la primera línea y Estudiantes perdía fisonomía dentro de la punteada. Del otro lado, la escuadra verde pisaba el acelerador para irse dos goles arriba al descanso (7-9).

Y tal como había pasado en la semifinal contra el interesante Mariano Acosta de Leticia Brunati (que cayó en el tercer puesto con Luján), el tren del oeste fue demoledor en la segunda mitad. Y todo empezó desde la valla, con una Marisol Carratú sensacional, promediando un 50% de atajadas. En defensa, Ferro vasculaba bien y cerraba todos los espacios, obligaba a Manuela Pizzo a ir adentro, robaba la pelota y contragolpeaba, en especial, en primera oleada con una Lucha Salvadó ultraveloz.

Estudiantes empezaba a mostrar signos de cansancio: seguía yendo para adelante pero se topaba una y otra vez con la humanidad de Marisol. Y de ahí venían las contras. Por si esto fuera poco, Florencia Ponce de León se acoplaba al circuito y, haciendo las veces de pivote, se anotaría con cinco dianas.     

Ferro demolió literalmente a Estudiantes para quedarse con el oro. El resultado final fue 22-13, aunque holgado y tal vez, demasiado abultado para lo que fue el partido, refleja la sintonía en la que se encuentra el conjunto de Caballito. Un Ferro que es el nuevo rival a vencer por todos, ese invencible titán que, a pesar del cúmulo de títulos, quiere seguir ganando en 2016.

Foto: Cortesía de Germán Páez

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